¿Te gustaría ayudar a un perro o gato que necesita un hogar, pero no puedes adoptarlo para siempre?
Ser casa de acogida u hogar de acogida para perros y gatos puede ser una forma maravillosa de ayudar a un animal durante un periodo de tiempo determinado, ofreciéndole seguridad, cuidados y tranquilidad mientras encuentra su familia definitiva.
Una acogida puede durar unas semanas o más tiempo, dependiendo de las necesidades del animal. Puede tratarse de un cachorro, una camada de gatitos, una gata a punto de parir, un animal que necesita recuperarse o simplemente un perro o gato que necesita salir temporalmente de un entorno de protección saturado.
En este artículo te contaremos todos los puntos claves para que puedas informarte antes de decidirte, cuáles son las características de este servicio como también los requisitos, condiciones ambientales y de seguridad para cada caso.
Tabla de contenidos
Qué es una casa de acogida
Una casa de acogida es un domicilio particular que proporciona temporalmente alojamiento y cuidados a un animal que necesita protección, normalmente en colaboración con una administración pública, un centro de protección animal o una entidad de protección animal.
La Ley 7/2023 contempla expresamente esta figura y establece que el hogar de acogida debe garantizar el cuidado, la atención y unas condiciones higiénico-sanitarias adecuadas durante la custodia provisional.
Por tanto, acoger un animal no significa adoptar.
La persona que acoge una mascota, ofrece su hogar durante un periodo limitado, mientras que el objetivo final puede ser la reunificación con su responsable, cuando sea posible, o encontrar una familia adecuada para su adopción.
Por qué son tan importantes las casas de acogida
Los centros y protectoras pueden encontrarse con más animales de los que sus instalaciones permiten atender adecuadamente.
Una casa particular puede proporcionar algo especialmente valioso: atención individual, tranquilidad y un entorno doméstico.
Esto puede ser especialmente importante para:
- Cachorros que todavía necesitan cuidados intensivos.
- Gatitos que necesitan biberón.
- Gatas embarazadas o recién paridas.
- Animales enfermos o convalecientes, siempre siguiendo las indicaciones veterinarias.
- Perros o gatos que se encuentran muy estresados en un entorno con muchos animales.
- Animales que necesitan aprender a desenvolverse en una casa antes de ser adoptados.
Desde el punto de vista del bienestar y el comportamiento, un ambiente tranquilo puede facilitar que el animal descanse, se adapte progresivamente y muestre comportamientos más naturales.
Aunque los hogares de acogida son especialmente habituales en perros y gatos, también existen entidades que necesitan hogares temporales para conejos, cobayas y otros pequeños animales.
En estos casos, los cuidados y requisitos pueden ser muy diferentes según la especie y conviene recibir indicaciones de la asociación/ protectora/refugio que contactes.
Qué animales pueden necesitar una acogida
En el mundo del hogar de acogida se puede presentar multiples casos que deberás meditar bien qué tipo de acogida te puedes sentir cómodo y capaz de hacerlo. Por ejemplo:
Una gata embarazada o con gatitos lactantes
Este es uno de los casos que más podemos encontrar en redes sociales.
Una gata que está a punto de parir puede necesitar un espacio tranquilo y protegido, especialmente si se encuentra en una situación de riesgo.
También puede ocurrir que aparezca con una camada de gatitos o encontrar la camada huérfana por fallecimiento de la mamá gata y necesitarán cuidados especiales y mucha dedicación.
Pero hay que tener precaución: encontrar gatitos solos no significa necesariamente que hayan sido abandonados. La madre puede haberse alejado temporalmente para buscar alimento.
Antes de separar a unos gatitos de su entorno, conviene observar la situación siempre que sea seguro hacerlo y pedir orientación a una entidad de protección animal o a un profesional veterinario cuando sea necesario.
Si finalmente la madre y sus crías necesitan ser trasladadas a un lugar seguro, una casa de acogida puede proporcionarles un entorno mucho más tranquilo para atravesar esa etapa, por lo menos hasta llegar al mes y medio, no se los podrá separar de la mami.
Cachorros
Los cachorros pueden necesitar atención, socialización y supervisión que no siempre resulta fácil proporcionar en un centro con muchos animales.
Una familia de acogida puede ayudarles a familiarizarse poco a poco con los sonidos, rutinas y situaciones habituales de un hogar y ¡mucha paciencia!
Animales heridos o convalecientes
Después de una intervención o durante la recuperación de una enfermedad, algunos animales pueden necesitar reposo y un ambiente tranquilo.
En estos casos, la familia de acogida no sustituye al veterinario: debe seguir las indicaciones profesionales y saber qué cuidados necesita el animal y cuándo debe acudir de nuevo a consulta.
Perros o gatos que necesitan un entorno tranquilo
No todos los animales necesitan cuidados médicos.
Algunos simplemente pueden beneficiarse de salir temporalmente de un ambiente con muchos animales para descansar, o por haber estado bajo maltrato y abandono, también puede ser para adaptarse mejor a la convivencia doméstica o facilitar la valoración de su comportamiento.
¿Puedo acoger un animal que he encontrado?
Aquí es importante diferenciar dos situaciones.
Si colaboras como casa de acogida con una entidad de protección animal, la Ley 7/2023 contempla una colaboración formalizada y establece que los derechos y obligaciones de la entidad y de la casa de acogida deben quedar reflejados contractualmente.
Pero esto no significa que una persona que encuentra un animal en una situación de peligro deba dejarlo allí hasta encontrar previamente un contrato.
Si encuentras un perro o gato que necesita ayuda, puedes actuar para ponerlo a salvo cuando sea necesario y, al mismo tiempo, contactar con los servicios municipales correspondientes, una entidad de protección animal o un veterinario, según la situación.
Lo importante es no asumir por tu cuenta todo el proceso de rescate, atención sanitaria e incluso adopción sin buscar orientación.
¿Tengo que estar registrado para ser casa de acogida?
Esta es una duda muy común en personas que están interesadas en ofrecer su tiempo y hogar para cuidar animales temporalmente.
La Ley 7/2023 regula el Registro de Entidades de Protección Animal y define la casa de acogida como un domicilio particular que colabora formalmente con una administración, centro de protección animal o entidad de protección animal.
Esto no equivale a decir que una persona particular tenga que inscribirse como si fuera una entidad de protección animal para poder ofrecer su hogar temporalmente.
Si se te brinda la oportunidad de colaborar con una protectora o asociación, lo recomendable es preguntar cómo funciona su programa de acogidas y qué condiciones establece.
Y, sobre todo, conviene dejar claras desde el principio cuestiones como:
- Quién proporciona la alimentación.
- Quién se hace cargo de la atención veterinaria.
- Quién proporciona medicamentos o material específico cuando sean necesarios.
- Qué ocurre ante una urgencia.
- Cuánto tiempo se prevé que dure la acogida.
- Quién se encarga de buscar a la familia adoptante.
Las condiciones pueden variar entre entidades, por lo que es mejor conocerlas antes de aceptar al animal.

¿Qué necesitas para ser casa de acogida?
No necesitas una casa enorme ni tener experiencia con todos los animales.
Pero sí necesitas:
Tiempo. Algunos animales requieren varias tomas de alimento al día, medicación, limpieza o visitas veterinarias.
Un espacio seguro. El animal debe disponer de un lugar tranquilo donde pueda descansar y adaptarse.
Paciencia. Cada animal tiene su propio ritmo. No podemos esperar que un perro o gato recién llegado se comporte como si llevara meses viviendo en casa.
Compromiso. Aunque la acogida sea temporal, durante ese periodo eres responsable de proporcionarle los cuidados que necesite.
Comunicación. Es importante mantener el contacto con la entidad responsable y comunicar cualquier cambio o problema.
¿Y si ya tengo un perro o un gato?
No significa necesariamente que no puedas acoger, pero hay que hacerlo con precaución.
Lo recomendable es que el animal recién llegado tenga inicialmente un espacio separado, especialmente hasta conocer su estado sanitario y sus necesidades. Especialmente durante los períodos de cuarentena obligatorios para descartar enfermedades infectocontagiosas.
Las presentaciones tampoco deberían hacerse de manera brusca. Los animales necesitan tiempo para percibir olores, sonidos y presencia del nuevo compañero antes de establecer contacto directo.
Si existen problemas de convivencia, miedo, agresividad o estrés importante, lo adecuado es pedir orientación profesional.
Los primeros días: menos es más
Cuando un animal llega a una casa de acogida, podemos tener muchas ganas de mimarlo y enseñarle toda la casa.
Sin embargo, especialmente durante las primeras horas, suele ser mejor ofrecerle tranquilidad.
Prepara:
- Un lugar cómodo para descansar.
- Agua fresca.
- Alimentación adecuada.
- Bandeja sanitaria en el caso de los gatos.
- Un lugar donde pueda esconderse o sentirse protegido.
- Los elementos que haya indicado la entidad responsable.
- Separación de otros animales si es necesario.
Observa su comportamiento sin forzar la interacción.
Algunos animales necesitarán unas horas para relajarse y otros necesitarán días.
¿Quién se hace cargo de los gastos?
No existe una única fórmula para todas las asociaciones.
Algunas entidades proporcionan alimentación, arena, transportín, medicación o material necesario y gestionan directamente las visitas veterinarias. Otras pueden funcionar de otra manera.
Por ejemplo, en el caso de Granada, programas institucionales como el de la Universidad de Granada (UGR) o protectoras locales como Rescate Animal Granada suelen cubrir el 100% de la asistencia veterinaria básica, pero siempre debes confirmarlo por escrito.
Por eso, es muy importante preguntar antes de aceptar la acogida y evitar inconvenientes económicos que te pueda perjudicar si no tienes en cuenta gastos sobrevenidos (operación, analíticas, tratamientos por enfermedades crónicas o para curaciones, etc.)
No tengas miedo de decir qué puedes y qué no puedes asumir. Una buena acogida necesita que las condiciones sean sostenibles tanto para la persona como para el animal.
¿Y qué pasa cuando encuentra una familia?
Este puede ser uno de los momentos más difíciles.
Después de convivir con un animal, es normal encariñarse con él. Pero precisamente porque alguien abrió las puertas de su casa, ese perro o gato ha podido prepararse para dar el siguiente paso.
La acogida no fracasa porque llegue el momento de despedirse.
¡Al contrario! significa que ha cumplido su objetivo.
Además, la adopción debe realizarse conforme a la normativa vigente y, en España, la entrega en adopción de animales de compañía corresponde a centros públicos de protección animal o entidades de protección animal registradas, acompañada del correspondiente contrato de adopción.
Entonces, ¿Cómo puedo ser casa de acogida?
- Contacta con una protectora, entidad de protección animal o centro que gestione acogidas.
- Pregunta qué animales necesitan acogida.
- Explica con detalles tus circunstancias: espacio disponible, otros animales, disponibilidad, experiencia, etc.
- Clave: Pregunta qué gastos y cuidados asume la entidad.
- Conoce las condiciones del acogimiento.
- Responde al checklist del siguiente apartado y decide reflexivamente si puedes asumir ese caso concreto.
Checklist: ¿estoy preparado para ser casa de acogida?
Antes de decir que sí, hazte las siguientes preguntas, es muy importante lo hagas porque se trata de una gran responsabilidad y estaría en juego la vida y salud del animal, además de tu bienestar y comodidad al involucrarte en esta iniciativa, logicamente
☐ ¿Tengo tiempo para atender al animal?
☐ ¿Puedo ofrecerle un espacio seguro y tranquilo?
☐ ¿Toda mi familia está de acuerdo y podrían implicarse si necesito su colaboración?
☐ Si tengo otros animales, ¿sé si debo que mantener al animal de acogida separado de ellos?
☐ ¿He hablado con la entidad responsable sobre alimentación y cuidados?
☐ ¿Sé quién se hace cargo de los gastos veterinarios y manutención?
☐ ¿Tengo claro qué hacer ante una urgencia?
☐ ¿Sé cuánto tiempo aproximadamente puede durar la acogida?
☐ ¿Estoy preparado para seguir las indicaciones de la entidad y del veterinario?
☐ ¿Entiendo que mi papel es temporal?
☐ ¿Soy consciente de que no debo dejar desatendido al animal por largo tiempo? (máximo 24 horas para perros y 3 días para otras mascotas)
Si has respondido que sí, quizá puedas convertirte en esa persona que un animal necesita durante una etapa especialmente importante de su vida.
No tienes que quedártelo para siempre para poder ayudar
Quizá no puedas adoptar un perro durante quince años.
Quizá no puedas tener varios gatos en casa.
Pero quizá sí puedas ofrecer una habitación tranquila durante unas semanas, cuidar de una gata mientras amamanta a sus pequeños o ayudar a un animal a recuperarse antes de encontrar su familia definitiva.
No necesitas poder quedártelo para siempre para cambiar su destino y salvarlo.
A veces, abrir la puerta de tu casa durante un tiempo es precisamente lo que necesita para llegar a su hogar definitivo.
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